La aventura de mi vida! (Pablito)
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PablitoMi historia se comenzó a forjar cuando tenía apenas unos meses, cuando mis padres me llevaron de viaje por primera vez fuera de mi ciudad, Madrid. Mi memoria no llega a recordar detalles de esos viajes que hacia tan pequeño, pero dentro de mí se encendió una llama, una llama que todavía no se ha apagado. Esta llama me pide conocer, me pide descubrir, me pide vivir nuevas experiencias y eso es lo que estoy haciendo desde que tengo capacidad de ello.

La primera vez que me lancé al charco tenía apenas 21 añitos, acaba de terminar la universidad y no tenía trabajo. Una agencia de trabajo dio una conferencia en la universidad vendiendo un buen salario en Francia, así que allí me fui con la novia de entonces a un pequeño pueblo de apenas 400 personas…..no os voy a mentir, fueron mis peores 4 meses de vida, lejos de mi familia y mis amigos (y Francia está ahí al ladito), lejos de mis rutinas, de la ciudad metropolita que me había visto crecer…todo un cambio! De esa experiencia salí escaldado, pero la llama siguió encendida, y yo continúe a hacer mis viajes por todo el mundo pero sin establecerme, hasta que encontré otra pareja que me propuso irnos a Nueva Zelanda a vivir!

Mire los vuelos, más de 40 horas de viaje, yo me decía que eso era una locura, que después de la experiencia en Francia, eso podría salir muy mal… aun así me deje unos días de reflexión. Llegue a la conclusión que en el peor de los casos sería un viaje largo en el que descubriría lo exótico del hemisferio sur. Y allí que me fui con 24 años. Este fue el mayor cambio cultural de mi vida hasta ese momento, desde la comida hasta la conducción (tuve morados en el brazo derecho durante 2 semanas, eso de conducir a la derecha…), pero aun así fue la mejor experiencia de mi vida. Me marco tanto que tengo la cultura de NZ como la mía propia, el país tiene una belleza impresionante, variedad culinaria y la gente es generosa y agradable. Yo no podía trabajar, así que me dedique a perfeccionar mi inglés, a disfrutar con mi chica y descubrir tanto Nueva Zelanda como el resto de islas de alrededor… hasta aquí todo parece muy bonito, pero nada fue fácil, hay un periodo de adaptación a todo donde llegas a subirte por las paredes. Muchos cambios de una sola vez y además sin poder trabajar. Ya sabéis las dudas sobre lo económico y las limitaciones asociadas añadido a una nueva vida, nuevas costumbres y vivir con una persona que con lo que más había compartido eran 2 semanas de viaje, hacían la situación bastante incomoda. Pese a todo, esta experiencia me ayudo a crecer, a madurar, a mejorar como persona y a disfrutar de la vida en todos sus aspectos. Estuve por NZ hasta que se me acabo el dinero  y tuve que volver a España para trabajar. Al cabo de cuatro meses volví, pero debido a la falta de convalidaciones no conseguí trabajar en NZ, yo quería seguir viviendo con mi chica, pero España a causa de la crisis que vivimos en 2008 no era una opción, con lo que después de varias discusiones decidimos mudarnos a Canadá…todo lo contrario! Allí que vamos hemisferio Norte!

Viajes que cambian vidas -Pablito

Pedí una residencia permanente en Canadá, que tardo más de 1 año en llegar. Para entonces estaba trabajando en Francia para aprender el francés y tener una pequeña reserva de dinero para los primeros meses en Quebec que fueron los más jodidos de todos. No conoces a la gente, ni la ciudad, ni su lengua, ni sus hábitos, ni sus horas, no tienes trabajo y quieres hacerte un huequito en su sociedad, donde todo el mundo te mira y te señala con “el dedo”. Con 26 años me mude a Quebec en el mes de Octubre, que aquí ya es el otoño en toda regla, las hojas de los arboles si no están rojas y amarillas, ya se han caído, la temperatura media es de 0 grados y si tienes suerte veras el sol un par de veces por semana…Para un madrileño como yo, era todo que un shock.

Según llegué me inscribí en un curso de francés para poder adaptarme lo más rápido posible, y en las clases no paraba de bostezar, a pesar que dormía mas de 8 horas al día…. El cambio de clima, la falta de luz solar, el cambio de dieta y la calefacción tan seca me estaba pasando factura, no era capable de adaptarme.  Esta vez me llevo más de 5 meses ponerme al día y ya estábamos en el invierno de Quebec. Que contaros todo que un otro shock…todos los días nevaba, todos los días tenía que limpiar el parabrisas de mi coche con una escoba de mano… aquí cambiamos de ruedas el invierno… si eso de cadenas es para los europeos… Para que os hagáis una idea, había conseguido un curro en una cafetería tostando el café y los compis me dicen está nevando con una cara de ajo y yo diciendo joder que chulo, la primera nevada. Cojo el coche y en la primera cuesta (porque vivo en una ciudad con muchas cuestas), el coche me patina y no puede subir la cuestecita, doy un rodeo y en la segunda cuesta…zas! Resbalo y el coche se queda atrapado en la nieve…las ruedas de invierno resbalan y no salgo…. Aquí mi cara de alegría no lo era tanto…saco mi kit de invierno: un “traction aide”, que pones debajo de las ruedas de tracción y con suerte sacas el coche. Conseguí llegar a casa. Toda que una experiencia Canadiense!  Tranquilamente te vas acomodando, consigues trabajo, empiezas a hacer actividades y deportes más regionales, como ski de fondo o patinar, o simplemente andar en raquetas por un bosque fantasma (lo llaman así por el aspecto de los arboles llenos de nieve y congelados). Una vez que lo peor ha pasado comienzas a disfrutar, te entiendes con la gente, tienes dinero para hacer tus hobbies y finalmente estas feliz.

Spa en Quebec - Pablito

Lleva su tiempo, pero una vez conseguido, no hay mayor satisfacción! Miras hacia atrás y ves todo lo que has pasado y donde estas ahora, como has superado los problemas y las dificultades en tu camino y se te esboza una sonrisa en la boca, porque sabes que ahora tienes una mejor calidad de vida, un buen trabajo y una vida personal y social estable que te permite disfrutar de la vida.

Ahora vivo en una casa con garaje, típica americana con bastante terreno (que da mucho trabajo), pero que me hace muy feliz. Tienes la calma, los animales, la naturaleza y al mismo tiempo la ciudad a 10 minutos en coche, una pasada! Los veranos no son tan calurosos y hay muchos mosquitos, trabajo mi paciencia con ellos. Estoy aprendiendo a pescar el salmón y a cortar el césped con un cortacésped  eléctrico. Este año he plantado unos cuantos árboles y he comenzado mi jardín con tomates…. Que paz interior… nunca me lo habría imaginado. Este es el segundo año que juego una liga de futbol 11 en terrenos de hierba…. Desde que tenía 14 años no disfrutaba tanto de este magnífico deporte, incluso hemos ganado la liga regular este verano!

Paisajes espectaculares - Pablito

No todo es tan genial, las primaveras son cortas o inexistentes y tenemos nieve hasta finales de Mayo, que no me gusta nada, porque el invierno se hace demasiado largo. El otoño por ejemplo, es la época más triste de todas debido a la falta de sol, los días grises y cortos se hacen duros sobre la moral, pero tienes los pequeños placeres de la vida para sobreponerte!  Como un fuego con tus amigos y unas cervecitas, un buen café en un coffeeshop o un día de lectura en sofá con mantitas…

Doubtful sound en Nueva ZelandaEstá claro que echo de menos a mi familia, sobre todo a mis padres, y a mis amigos, pero aquí también he descubierto una nueva familia, y nuevos amigos. Sé que el día que vuelva a Madrid, todos van a estar ahí, quizás lleve un tiempo ponerse al día, adaptarse y conocerse de nuevo, pero no tengo ninguna duda que si dos personas quieren, no habrá problema.

Estas experiencias me han hecho una persona más completa con muchas más aptitudes y cualidades de las que tendría si me hubiera quedado en Madrid, bajo el abrigo de mis padres y familiares. Nada es fácil al principio, pero si tienes el menor pensamiento o la menor oportunidad de salir y descubrir, HAZLO!!! La recompensa es mucho mayor que el sufrimiento, y tu casa, siempre estará esperándote en caso de que quieras volver. Yo personalmente sé que volveré a España, no sé cuándo ni como pero seguro que al menos para la jubilación estaré de vuelta. Antes me queda todavía sitios que descubrir y mucho que aprender.

Disfruta de cada momento, porque éste no volverá jamás. Si no eres feliz, si no te levantas con una sonrisa en la cara por las mañana, cambia, sal, descubre y no te arrepientas, aprende.

Fdo: Pablito

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