Las mejores playas de España…
Nos vamos al sur para recorrer un rincón muy especial. Bienvenid@s a las playas de Cádiz, una costa a la que no le basta con ser bonita: aquí también hay pueblos blancos, pescadito, atardeceres y una forma de vivir que engancha.
Sin duda, son de las mejores playas que he visto en mi vida. Y, como además Cádiz tiene gastronomía, carácter y muchísimo ambiente, preparaos: en esta ruta de 10 días por Cádiz no vamos a parar. ¡Comenzamos!
Cómo organizar una ruta por las playas de Cádiz en 10 días
Esta ruta funciona mejor con coche y cambiando de base solo cuando aporta algo: dos noches entre Cádiz y El Puerto, tres por Conil y Roche, una o dos en Zahara y las últimas en Tarifa. Las distancias parecen pequeñas, pero en verano el tráfico, el aparcamiento y el viento pueden cambiar mucho el ritmo.
Qué playa elegir cuando sopla Levante
El Levante forma parte del viaje. Antes de salir, mirad la previsión y adaptad el día: las calas de Roche pueden ofrecer algo más de resguardo, mientras que Valdevaqueros se disfruta precisamente por el espectáculo de los deportes de viento. No deis por hecho que una playa estará siempre protegida: la dirección y la intensidad cambian.

Cuál es la mejor época para visitar Cádiz
Junio y septiembre suelen dar un equilibrio magnífico entre temperatura, horas de luz y ambiente. Julio y agosto tienen más vida, pero también más tráfico y aparcamientos llenos. Fuera del verano la costa sigue mereciendo muchísimo la pena, aunque conviene comprobar servicios y chiringuitos abiertos.
Días 1 y 2: qué ver en Cádiz y El Puerto de Santa María
Lo primero será conocer la bonita capital. ¡Es una pasada! Perderse por su casco antiguo y encontrarse sin demasiada planificación con la Catedral, el Mercado Central, la Torre Tavira, el barrio del Pópulo, el Parque Genovés y la plaza de las Flores es una de las mejores formas de empezar.

Guardad también tiempo para La Caleta, Santa María del Mar, la Victoria y Cortadura. Y lo mejor de todo: terminar junto al precioso paseo marítimo. ¿Dónde estamos? ¿Nos hemos ido a Cuba? No es exactamente lo mismo, pero la estampa me sigue pareciendo espectacular.

El segundo día nos vamos a El Puerto de Santa María. El histórico Vaporcito forma parte de la memoria de la bahía, aunque ya no es el servicio regular de antaño. Para cruzar hoy desde Cádiz podéis consultar el catamarán oficial Cádiz–El Puerto y confirmar horarios el mismo día.

Gracias a mi amigo Álvaro, que es de la zona, me quedo con una recomendación muy clara: id a comer pescadito y a disfrutar del ambiente. Romerijo es el clásico turístico; Cervecería El Puerto es una opción más local y El Beti era nuestra parada para el montadito de carne mechada y el menudo. Comprobad antes que sigan abiertos y con el mismo horario.
Día 3: qué hacer en Conil de la Frontera
Cambiamos de lugar y nos vamos a un pueblo andaluz precioso. Conil de la Frontera será nuestro campo base para varios días y se recorre andando sin problema: casas blancas, calles animadas y una playa inmensa justo delante.

Dejad este día para disfrutar sin prisas: playa de Los Bateles o La Fontanilla, paseo por el casco antiguo y cena en el pueblo. Es una jornada sencilla, pero resume muy bien todo lo que apetece buscar en Andalucía.
Día 4: playa, atardecer y ambiente en Los Caños de Meca
Nos vamos al lugar más hippie de Cádiz, o al menos así lo era hace años; ahora está tan de moda que parte de aquella esencia se ha perdido. Aun así, Los Caños de Meca sigue siendo una visita obligada por su playa, sus chiringuitos y sus atardeceres.

En nuestro viaje se hablaba mucho del supuesto barro curativo de los caños. Hoy mi consejo es claro: disfrutad del paisaje, pero no os untéis barro ni agua de escorrentía; no hay garantías sanitarias y además es mejor no erosionar el acantilado. Respetad las señales, evitad situaros bajo paredes inestables y vigilad la marea.

Para terminar, una terraza panorámica, una cerveza y su tapita. Es de esos finales de día que explican por qué se vuelve tanto a esta costa.
Día 5: calas de Roche y Vejer de la Frontera
A unos ocho kilómetros de Conil están las calas de Roche. Son pequeñas, preciosas y pueden resultar algo más resguardadas cuando aparece el Levante. Me recordaron un poco a las playas del Algarve.

Tras la playa podéis volver al alojamiento, quitaros la sal y dedicar la tarde-noche a Vejer de la Frontera. Qué pueblo tan bonito, encaramado sobre la colina y lleno de rincones blancos.
Día 6: playa y atardecer en Zahara de los Atunes
Cambiamos de cuartel general y nos movemos a Zahara de los Atunes. Tiene dos ambientes: el pueblo de toda la vida, que para mí es lo realmente bonito, y Atlanterra, con urbanizaciones y bastante movimiento en vacaciones.

Este día es para su playa, una puesta de sol inolvidable y el centro del pueblo entre terrazas, vinos y pescadito. Y, por supuesto, probad el atún rojo de almadraba cuando sea temporada y proceda de pesca responsable.
Día 7: playa de Bolonia, Baelo Claudia y faro de Trafalgar
Hoy conoceremos la playa de Bolonia y su enorme duna. Subir hasta arriba cansa un poco, pero las vistas son magníficas. Es un espacio protegido: caminad por los accesos indicados, no arranquéis vegetación y evitad abrir atajos.

Junto a la ensenada está el conjunto arqueológico romano de Baelo Claudia. Consultad el horario oficial porque cambia según la época y suele cerrar los lunes.
Una corrección importante respecto a nuestra ruta original: el faro de Trafalgar no está al lado de Bolonia, sino bastante más al noroeste, junto a Los Caños de Meca. Lo más lógico es visitarlo el día 4; si preferís mantenerlo hoy, contad con el desvío y con volver sobre vuestros pasos.

Día 8: qué ver en Tarifa en un día
¿Cómo no íbamos a conocer Tarifa? El pueblo surfero por excelencia era una parada obligatoria. Puede llegar a estar muy concurrido, pero merece la pena recorrer sus calles de casas blancas, tiendas originales, restaurantes y bodegas.

Por la noche el ambiente cambia por completo. Los locales de moda varían mucho, así que prefiero no mandaros a una discoteca concreta: pasead por el centro, mirad dónde hay buen ambiente y recordad que en verano conviene llegar pronto.
Día 9: Valdevaqueros y deportes de viento
Si os gustan el surf, el windsurf o el kitesurf, Valdevaqueros es uno de los grandes escenarios gaditanos. Al llegar impresiona la cantidad de cometas y velas; respetad las zonas señalizadas y no os bañéis dentro de los canales reservados a tablas.

En nuestro viaje estuvimos en Arte y Vida, con un césped para tumbarse que estaba de vicio. Comprobad el funcionamiento actual y, después, vuelta a Tarifa para disfrutar de la última noche.
Día 10: Barbate, Sancti Petri y Chiclana
El regreso hacia Cádiz permite hacer dos buenas paradas. Primero, Barbate, un pueblo pesquero que merece ser conocido por su vínculo con el mar, su puerto y uno de los mejores atunes del mundo, no por los tópicos negativos con los que demasiadas veces se le resume.

Después, Sancti Petri y Chiclana: playa, castillo en el horizonte y un ambiente gaditano perfecto para cerrar el viaje. Si aún os quedan ganas de costa salvaje, podéis guardar para otra escapada una ruta por Cabo de Gata.
Y algo más que no podía faltar: ¿conocéis los Carnavales de Cádiz? ¡Menuda fiesta! Nosotros fuimos allí de despedida de soltero de un amigo y esto sucedió:
Hasta aquí nuestro recorrido por las playas de Cádiz. Si buscáis arenales increíbles, buen pescadito y un ambiente divertidísimo, no miréis más: Cádiz es vuestro sitio. ¡Os quiero, amigos!
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