Lugares únicos y geográficamente perfectos…
Hemos decidido viajar a Brasil y ya sabemos que este país es inmenso. Por eso, en esta guía nos centraremos en dos lugares que forman una combinación inolvidable: Río de Janeiro e Ilha Grande.
La propuesta reúne cuatro días de ciudad y cuatro días de naturaleza, playas y excursiones marítimas. Mantengo aquí nuestras experiencias, las personas que conocimos y mi forma de contar el viaje, pero actualizando seguridad, transportes, accesos y recomendaciones que han cambiado con los años.
Cómo organizar un viaje a Río de Janeiro e Ilha Grande
¿Es seguro viajar a Río de Janeiro?
Según mi punto de vista existen dos ciudades dentro del mismo Río: la diurna y la nocturna. Durante el día, en las zonas turísticas, la experiencia puede resultar tranquila si aplicamos las precauciones normales; al atardecer y por la noche hay que extremarlas. No mostréis el móvil innecesariamente, utilizad taxis oficiales o aplicaciones, evitad calles vacías y preguntad en el alojamiento qué zonas conviene evitar ese día.
La situación de las comunidades puede cambiar rápidamente. Aunque nuestra visita a Rocinha fue una de las experiencias más especiales del viaje, actualmente no recomiendo entrar por libre ni hacerlo sin consultar antes las recomendaciones oficiales para viajar a Brasil.
Documentación, salud y seguro de viaje
Los ciudadanos españoles pueden viajar como turistas a Brasil sin solicitar visado para estancias de hasta 90 días dentro de un periodo de 180. Comprobad siempre los requisitos vigentes, llevad seguro médico con cobertura amplia y consultad las recomendaciones sanitarias, especialmente las relativas al dengue y la fiebre amarilla.
Dónde alojarse en Río de Janeiro
Aquí tenemos múltiples opciones. Si buscamos tranquilidad y seguridad, Leblon es la mejor opción. Sin embargo si queremos estar en el centro de la ciudad más accesible a pie a todos los sitios, podéis elegir entre Botafogo o Lapa. El barrio más turístico, Copacabana, a mí no me gustó demasiado. Y el que más encanto tiene pero quizás da impresión al principio, Santa Teresa. Yo escogí Leblon.

Cuánto cuesta viajar a Río de Janeiro
A mí me sorprendió… creí que era una ciudad más económica y, al contrario, es una ciudad bastante cara comparada con la mayoría de Sudamérica.
Cómo moverse por Río de Janeiro
El metro para ir a algunos puntos de la ciudad funciona perfectamente y resulta práctico durante el día. Una opción puede ser alquilar un coche para recorrer los alrededores, pero conducid con prudencia y evitad improvisar rutas nocturnas.
Cómo tener internet en Brasil
Para conectarte a internet en Brasil, lo mejor es comprar una tarjeta SIM o eSIM de datos. Así podrás utilizar Google Maps, aplicaciones de transporte y WhatsApp durante el viaje.
Qué hay que saber antes de ir a Ilha Grande
Ilha Grande es un lugar idóneo para relajarse y desconectar, pero sigue siendo un entorno natural: comprobad el estado del mar, no caminéis de noche por senderos desconocidos y llevad calzado adecuado, repelente y algo de efectivo.
A continuación os contaré todo lo que ver en Río de Janeiro y lo mejor que hacer en Ilha Grande. Ya veréis, hacedme caso, este viaje promete, ¡y mucho!
El viaje lo dividiremos en cuatro días en Río de Janeiro y cuatro en Ilha Grande. Si solo estáis interesados en la información de la isla, podéis avanzar directamente hasta el día 4.
¡Comenzamos!
Día 1: Ipanema, Leblon, Cristo Redentor y Pan de Azúcar
Hemos llegado a Río de Janeiro, una ciudad única, os lo prometo. Geográficamente es una pasada con todas sus playas, colinas y entrantes de agua. Algo fantástico que tiene son sus playas urbanas y, como vendremos de un largo viaje, empezaremos relajándonos.
Por la mañana nos iremos a la playa de Leblon o Ipanema. Es bastante bonita y la presencia de Rocinha a su derecha como telón de fondo le da un toque único.

Las playas de Río de Janeiro se dividen en puestos o zonas numeradas y cada una puede tener un ambiente diferente: actividades deportivas, familias, grupos jóvenes o público diverso. No está de más preguntar en el alojamiento cuál encaja mejor con lo que buscamos.
Y ojo con las corrientes. Estamos en el océano Atlántico y hay días en los que el oleaje es fuerte. Respetad siempre las indicaciones de los socorristas y el color de las banderas.
Tras una buena mañana de sol y un baño en la playa, nos preparamos para recorrer los lugares más importantes que ver en Río de Janeiro. Ya sabéis que no soy muy partidario de los recorridos guiados, pero en esta ocasión puede ser una opción muy práctica.
Las distancias, el tráfico y los accesos hacen complicado enlazar todos los grandes iconos en poco tiempo. Si contratáis un recorrido, comprobad qué entradas incluye, el tamaño del grupo y el punto exacto de regreso.
Comenzamos subiendo al famoso Cristo Redentor o Cristo del Corcovado. El último tramo se realiza mediante los transportes autorizados del parque o con el tren del Corcovado. Desde la llegada se continúa caminando, por escaleras mecánicas o en ascensor.

Es una de las atracciones más visitadas de Río y suele estar bastante masificada, pero merece la pena, sobre todo por las vistas de la ciudad. Son sencillamente espectaculares; de hecho, la imagen principal de esta guía está tomada desde allí.
Después de alucinar con esas panorámicas increíbles y entender un poco mejor la ciudad, seguimos nuestro recorrido.

La siguiente parada es Santa Teresa. ¡Qué barrio más bonito! En una primera excursión probablemente estaremos poco tiempo, pero mañana regresaremos para conocerlo con más calma.
Desde allí nos dirigimos hacia Lapa. Aquí encontramos la catedral metropolitana, los arcos y algunos de los espacios culturales más conocidos de Río.

A pocos minutos está la Escalera de Selarón, una enorme escalera cubierta de azulejos procedentes de todo el mundo que el artista chileno Jorge Selarón fue transformando durante años.

Desde aquí nos dirigimos a nuestra última parada, el famoso Pan de Azúcar. Lo ideal es llegar antes del atardecer para ver cómo cae el sol desde la cima y quedarse un poco más para contemplar Río iluminado.

La subida se realiza mediante dos teleféricos: el primero llega al Morro da Urca y el segundo continúa hasta el Pan de Azúcar. Consultad horarios y entradas en la web oficial del Parque Bondinho.

Aquí termina un día muy completo. Volvemos al alojamiento a descansar porque mañana tenemos algo muy especial.
Este recorrido lo hicimos con un guía local y fue una forma muy práctica de conocer los principales miradores. Comprobad siempre que el profesional esté acreditado y que sus datos continúen vigentes.
Día 2: Rocinha, Santa Teresa y Lapa
¿Cuántas veces hemos oído hablar de las favelas? En nuestro viaje quisimos conocer Rocinha desde dentro y hacerlo acompañados por alguien que hubiese nacido y vivido allí.

Para mí, sinceramente, fue la experiencia que más me gustó de todo el viaje. Nosotros fuimos con Guilherme, que había nacido y vivido siempre en Rocinha. Fue un encanto y nos permitió conocer lugares y personas que nunca hubiéramos encontrado por nuestra cuenta.
Sin embargo, la situación de seguridad puede cambiar. No recomiendo entrar por libre ni contratar una visita sin confirmar previamente las recomendaciones oficiales y el carácter comunitario del proyecto.

Conservamos un recuerdo magnífico de Guilherme y de cómo nos enseñó su barrio. Prefiero no mantener teléfonos o correos antiguos porque pueden haber cambiado.
Aún con la piel de gallina, nos dirigimos a conocer con más profundidad el barrio de Santa Teresa. Aquí poco más puedo deciros que lo paseéis y disfrutéis de sus edificaciones, miradores y callejones.

Cerca tenemos Lapa, una zona bastante caótica y con mucha vida. Allí se encuentran los famosos Arcos de Lapa, el Teatro Municipal y numerosos locales. Cuando cae la noche conviene evitar caminar por calles solitarias y regresar en transporte autorizado.

Otro día intenso para nuestro viaje a Río de Janeiro. Tendremos las piernas cansaditas…
Día 3: Copacabana, Maracaná y Sambódromo
¿Cómo están nuestras piernas? ¿Agujetas? Bueno, hoy vamos a empezar tranquilitos visitando la famosa playa de Copacabana.
La playa tiene muchísimo ambiente durante el día, aunque por la noche no es recomendable recorrer zonas solitarias ni caminar mostrando objetos de valor.

Después de disfrutar un poco de la playa, podemos utilizar el metro para conocer el famoso estadio de Maracaná. Es enorme y ofrece visitas interiores cuando la actividad deportiva lo permite.

A la vuelta podemos parar en el Sambódromo, el lugar que durante el Carnaval se llena por completo. Fuera de esas fechas puede parecer una enorme estructura de hormigón casi vacía, por lo que elegid la visita según vuestro interés.
Con esto terminamos nuestro recorrido por Río de Janeiro. Mañana ponemos rumbo a Ilha Grande: nos esperan playas, senderos y aguas cristalinas.
Día 4: cómo llegar de Río de Janeiro a Ilha Grande
Para ir a Ilha Grande desde Río de Janeiro, una de las opciones más cómodas es contratar un traslado combinado por carretera y barco.
Las conexiones pueden realizarse desde Conceição de Jacareí, Mangaratiba o Angra dos Reis. Elegid el puerto según vuestro transporte, el horario de llegada y las condiciones marítimas.

La duración total depende del tráfico, el puerto elegido, el operador y el tipo de embarcación. No utilizaría precios ni horarios antiguos para planificar esta jornada: comprobadlos antes de reservar y reconfirmadlos el día anterior.
Nada más llegar al puerto de Abraão, la localidad principal de Ilha Grande y donde tendremos nuestro alojamiento, observaremos la gran vegetación de la isla y su interés por mantenerse alejada de la evolución de una gran ciudad. No hay una red de carreteras turísticas y los desplazamientos se hacen caminando o en barco.

Este primer día será para pasear por el pueblo, disfrutar de sus terrazas junto a la playa y organizar las excursiones de las siguientes jornadas:
- Trekking y playa Lopes Mendes.
- Excursión por las islas y playas del archipiélago.
- Vuelta completa a Ilha Grande.
En nuestro viaje organizamos las salidas con LIG y el trato fue estupendo. Como ha pasado tiempo, comprobad si continúa operando, comparad la ruta exacta y verificad que la excursión se realiza únicamente con condiciones marítimas seguras.
Día 5: trekking y playa Lopes Mendes en Ilha Grande
Hoy vamos a conocer una de las playas más famosas de Brasil: Lopes Mendes.

Tenemos varias formas de llegar:
- Trekking desde Abraão: atraviesa diferentes playas y tramos de selva. Es una ruta exigente por el calor, la humedad y los desniveles. Después de lluvias fuertes puede estar muy resbaladiza.
- Barco hasta Praia do Pouso: desde allí se continúa caminando aproximadamente media hora por la senda T11 hasta Lopes Mendes. Es la opción más sencilla.
- Ruta por Dois Rios: es una alternativa larga y exigente que necesita planificación. No debe dependerse de encontrar un taxi boat improvisado para continuar o regresar.

En Dois Rios hay una bonita playa donde desembocan los dos cursos de agua que dan nombre al lugar. La antigua referencia de utilizarlo como paso directo hacia Lopes Mendes debe consultarse localmente, porque las conexiones marítimas no están garantizadas.

En esta parte de la isla se esconde también Caxadaço, una pequeña ensenada rodeada de vegetación. Llegar caminando exige experiencia, buena orientación y comprobar previamente el estado de las sendas.
Y por último, la famosa playa Lopes Mendes. Es una pasada: enorme, con agua cristalina y una arena tan fina que parece harina. ¡Toca disfrutar!

Para cualquier trekking es importante llevar zapatillas, no chanclas, suficiente agua, protección solar y repelente. Atentos también a las mariposas: hay muchísimas y algunas tienen un color azul impactante.

Tras un gran día de playa, volvemos a Abraão. Es pequeño, por lo que tardaremos poco en pasearlo y solo tendremos que elegir dónde tomarnos esa cervecita para terminar el día.
Día 6: excursión a las Islas Paradisíacas
Alrededor de Ilha Grande encontramos decenas de islas, playas y ensenadas. Muchas de ellas parecen estar en pleno Caribe y me recordaron a las islas de San Blas en Panamá.
A bordo de una lancha iremos conociendo diferentes playas y pequeñas islas. En cada parada tendremos tiempo para hacer snorkel y relajarnos. El recorrido exacto dependerá del operador y del estado del mar.
Es complicado describir con palabras estos lugares paradisíacos, así que hice un vídeo para que podáis comprobarlo vosotros mismos. 🙂
Durante la excursión suele hacerse una parada para comer. Preguntad antes qué incluye el precio, cómo se paga el restaurante y si proporcionan agua, chaleco y equipo de snorkel.
En definitiva: islas, playas, snorkel y una experiencia que no debería faltar en un viaje a Ilha Grande.
Día 7: vuelta completa a Ilha Grande
Hoy vamos a conocer algunos lugares a los que resulta muy difícil llegar caminando. ¡Vamos a dar la vuelta completa a Ilha Grande!
Dependiendo del estado del mar, la ruta puede incluir Lagoa Azul, Lagoa Verde, Aventureiro, Parnaioca, Dois Rios y Caxadaço. No consideréis el itinerario garantizado: el capitán debe adaptarlo a las condiciones de navegación.

Es una excursión larga y normalmente ocupa prácticamente todo el día. Confirmad hora de presentación, duración estimada, material incluido y política de cancelación.
Otra actividad interesante es bucear en Ilha Grande. Ya sabéis que es mi pasión. Los centros de buceo organizan inmersiones y cursos, aunque los puntos elegidos dependerán del nivel del grupo y de las condiciones del mar. Comprobad que el centro esté acreditado y explicad con claridad vuestra experiencia previa.

Día 8: regreso de Ilha Grande a Río de Janeiro
Igual que vinimos… ¡volvemos! Hasta aquí llegó nuestro viaje a Río de Janeiro e Ilha Grande. Sinceramente, creo que es una combinación perfecta para disfrutar de dos lugares completamente diferentes en unas mismas vacaciones.
No enlazaría el barco de regreso con un vuelo internacional demasiado próximo. Las condiciones marítimas, el tráfico o un cambio de horario pueden provocar retrasos. Si el vuelo sale temprano, es mejor dormir la última noche en Río.
Aprovechad las últimas horas y… ¡vuelta a casa!
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