Paisajes impresionantes y personas que enamoran…
«Corazones andantes»… así definiría mi gran amiga Mayte a los irlandeses. Y creo que tiene mucha razón. Irlanda está llena de verdes praderas y paisajes impresionantes, pero lo que realmente termina enamorándote es su gente. Respecto a su capital, hay un montón de cosas que hacer y que ver en Dublín en 3 días, así que vamos a aprovecharlos bien.
Yo estuve viviendo cinco meses en esta ciudad y le tengo un cariño enorme. Esta ruta mantiene los lugares y recuerdos de aquella etapa, pero también incorpora los cambios necesarios para que podáis organizar el viaje hoy sin encontraros visitas cerradas o entradas agotadas.
Cómo organizar un viaje a Dublín en 3 días
El centro de Dublín se recorre bastante bien caminando. Para los trayectos más largos podéis combinar autobús, Luas y DART. Si vais a utilizar bastante el transporte público, consultad las opciones vigentes de la red de Transport for Ireland. Recordad también llevar adaptador para enchufes de tipo G y una chaqueta impermeable: aquí el tiempo puede cambiar varias veces en el mismo día.

Qué entradas conviene reservar antes de viajar a Dublín
Reservad primero Kilmainham Gaol, porque las plazas son limitadas. Después encajad la Guinness Storehouse y la experiencia del Book of Kells. Los horarios y precios cambian, así que es mejor comprobarlos en las páginas oficiales antes de cerrar cada jornada.
Dónde alojarse para recorrer Dublín andando
La ubicación continúa siendo lo más importante. Temple Bar es muy céntrico pero puede resultar ruidoso; alrededor de St Stephen’s Green y Merrion Square encontraréis una zona más tranquila; Smithfield permite llegar caminando a muchas visitas y suele estar bien comunicada. Elegid según vuestro presupuesto y el ambiente que busquéis.
Día de llegada: Temple Bar y los pubs de Dublín
¡Ya estamos en Dublín! Después de dejar los «bártulos», nos iremos a vivir una de las cosas más populares del país: los pubs irlandeses. Temple Bar es la zona más conocida, con muchísimo ambiente y una oferta casi infinita para comer y beber. Pasead, elegid el que más os guste y, si os apetece, empezad la aventura con una Guinness.

El pub The Temple Bar es el de la fotografía que todos hemos visto, pero no os quedéis únicamente en él. Entrar en otros locales y escuchar música en directo es una forma mucho más natural de descubrir la ciudad. No hace falta convertir la primera noche en una maratón: al día siguiente toca caminar bastante.
Día 1: Kilmainham Gaol, Guinness y centro de Dublín
¿Preparados para caminar y conocer lugares impresionantes? Hoy va a ser un gran día. Empezamos en la famosa cárcel de Kilmainham, uno de los lugares más sobrecogedores de Dublín. La visita ayuda a comprender momentos esenciales de la historia irlandesa y actualmente se realiza con entrada y horario reservado.
Cómo combinar Kilmainham Gaol y Guinness Storehouse
Desde Kilmainham continuamos hacia la Guinness Storehouse. La experiencia recorre la historia de la cerveza y termina en el Gravity Bar con vistas panorámicas de Dublín. Calculad bien los horarios: entre desplazamiento y visita, estas dos paradas ocupan buena parte de la mañana.

Qué ver entre Christchurch y St Stephen’s Green
De camino hacia el centro nos encontramos con Christ Church Cathedral y, un poco más al sur, la Catedral de San Patricio. Son dos de los templos más importantes de la ciudad. Después llega la parte más comercial y transitada, donde viene bien parar a comer y recuperar fuerzas.
Para bajar la comida recorremos Grafton Street, una calle peatonal llena de tiendas, músicos y ambiente. Cerca está la estatua de Molly Malone y, al otro extremo, el que para mí es el parque más bonito de la ciudad: St Stephen’s Green. No dejéis de pasear por él, es una pasada.

Cuando yo vivía allí me gustaba parar en el Café de Paris de Dawson Street. Ese recuerdo forma parte de mi Dublín, aunque el local ya no funciona como entonces. La zona sigue siendo perfecta para descansar en alguna cafetería antes de continuar hacia Trinity College y cruzar el río Liffey.
Qué ver en O’Connell Street y dónde escuchar música irlandesa
En O’Connell Street encontramos el Spire, nuestro particular «pincho», y muy cerca Henry Street y Penneys, el nombre irlandés de Primark. Preparaos porque es fácil salir con alguna bolsa de más.

Para terminar la tarde, The Church, una antigua iglesia reconvertida, sigue siendo uno de los bares más peculiares. Y por la noche podéis buscar una cena con música y danza tradicional. Nosotros la vivimos en el Arlington, junto al río y cerca del Ha’penny Bridge; comprobad la programación actual y reservad con antelación si queréis una mesa bien situada.
Día 2: Trinity College, Merrion Square y Temple Bar
Nos ponemos en marcha y nada mejor que un típico desayuno irlandés. Eso es capaz de hacer andar a un muerto. Después vamos directamente a Trinity College, uno de los símbolos de Dublín y una universidad histórica que merece la pena recorrer también por su ambiente.
Cómo visitar Trinity College y el Book of Kells
La visita actual al Book of Kells Experience combina el manuscrito, el entorno de la Old Library y contenidos expositivos. Reservad en la web oficial y comprobad qué espacios están abiertos, porque el proyecto de conservación de la biblioteca puede modificar el recorrido.

Qué ver alrededor de Merrion Square
Desde Trinity ponemos rumbo a Merrion Square, donde se encuentra la estatua de Oscar Wilde. Cuando yo vivía en Dublín se podía visitar la conocida Casa Número 29 para conocer cómo era la vida georgiana. Aquella visita ya no funciona como entonces, pero el recuerdo merece quedarse en la guía. Hoy podéis sustituirla por el Little Museum of Dublin o por 14 Henrietta Street si os interesa esa parte de la historia de la ciudad.

En los alrededores también están el Museo Nacional de Irlanda, la National Gallery, la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico. Antes dije que no tenían «nada especial» salvo que os interesara mucho alguno; con el tiempo matizaría aquello: no intentaría verlos todos en una escapada corta, pero sí elegiría uno si el tiempo se pone realmente dublinés.

Para las últimas horas yo me quedaría en el centro, entre Temple Bar, el río y O’Connell Street. Ese carácter especial y lleno de vida de los irlandeses hace que uno nunca se canse de pasear. Después de cinco meses allí, es precisamente esa sensación la que más recuerdo.
Qué excursiones hacer desde Dublín si tenéis más días
Si ampliáis el viaje, estas son las excursiones que yo destacaría:
- Phoenix Park: un parque inmenso donde incluso podéis encontrar ciervos, observándolos siempre con distancia.
- Galway y los Cliffs of Moher: espectaculares, aunque hacer ida y vuelta en el día supone bastantes horas. Con tres o cuatro días extra, combinar Galway, Connemara y los acantilados es mucho más agradecido.
- Belfast: se puede visitar en el día, aunque merece más tiempo. Los recorridos históricos en taxi ayudan a comprender una ciudad compleja; elegid operadores responsables y rutas actuales.
- Wicklow y Glendalough: naturaleza y paisajes cerca de la capital.
- Newgrange: un conjunto arqueológico impresionante para los amantes de las «piedras».
- Howth, Dún Laoghaire o Malahide: pueblos costeros comunicados por DART. Sí, Dublín tiene costa; bañarse ya es otra historia.
En definitiva, una escapada perfecta en una ciudad en la que desde el primer momento nos sentiremos como en casa. Dublín cambia, pero su gente y su capacidad para acogerte siguen siendo lo mejor del viaje.

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¡Me encanta esta guía! ¡y es que Dublín además es nuestra ciudad! Aquí no puede faltar nuestra historieta preferida sobre el Spire que siempre recordamos cuando vamos allí, y es que el plan era inaugurarlo en el año 2000 y llamarlo el Monumento al Milenio, pero se retrasaron tres añitos de nada (benditos irlandeses) y visto que el nombre ya no procedía, lo llamaron el Monumento a la Luz. Cuando lo inauguró, el alcalde de Dublín dijo que la generación actual de dublineses venía de parejas que habían quedado en sus primeras citas bajo el reloj de Eason, un precioso reloj de la famosa papelería de la calle O’Connell, y que desde ese momento, las nuevas generaciones de irlandeses nacerían de parejas que se darían cita en «el pincho», ¡y no podía tener más razón!
¡Mil besos!
May
Y a mi me encanta esta historia…cuántas veces la habré escuchado?…jaja..
Muchas gracias May, a ver si hacemos un «reminder» prontito…
Besitos!
Gran País, increíbles persona y una experiencia única. Que de recuerdos… I love Dublin.
Viaje perfecto para ir con amigos, familia, pareja…de todo para todos, ciudad única que no te defraudará.
P.D : Cuidado con los pasos de cebra!! Mirar al suelo por si tenemos dudas de la dirección jijijiji
Grande Cheche! que te digan a tí si no es divertido este país…habrá que hacer un «remember» prontito!
Un abrazo!
De hecho, Dublín es una ciudad vibrante, dinámico y la gente es amable. Un artículo estupendo, felicitaciones!
Sin duda! Muchas gracias por vuestras palabras. Un abrazo y a seguir viajando!
Hola!
Leí tu post antes de viajar allí y, tras visitarlo, comparto tus impresiones 🙂
Gracias por el comentario Marta. Lamentablemente no se permiten enlaces externos en los comentarios, pero nombro a tu blog para que la gente pueda completar la información: ysifly.com.
Un abrazo!
Muchas gracias por compartir esta guía de viaje, me ha gustado mucho. Ya sé cual es mi próximo destino, saludos
Muchas gracias Andrés! Seguro que te va a encantar.
Un abrazo!